Archive for November, 2017

Date: November 15th, 2017
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Los soñadores

Los soñadores solo saben de volar.
Cuando se caen piensan que son chapuzones, se raspan, se deshacen y se van juntando los pedazos mientras ríen y van llorando del dolor, hasta que algo les distrae y se les olvida.
Van siempre algún lado, ni saben a donde, pero aletean despistados y se les viene el mundo en la cara.
Tan seguros de su enigma, los torpes no se quitan las lagañas y alucinan romances y luces y siempre te abrazan, ellos quieren amar porque se les congestiona el pecho de tanto sentir, se les sale por la garganta y gritan, manotean, se revientan y en muchas ocasiones ni se les entiende nada; a veces miran fijamente como esperando lo incierto, absortos, pero no duran mucho, cuando otra vez se van.
Son muy inquietos, siembran caricias, comen pétalos y se arrullan con la luna; cuando se duermen, si es que duermen, se les van años luz soñando y regresan de aquel sitio sin ser ya los mismos.
Andan por ahí con las agujetas sueltas, te hablan con sus palabras de significantes inventados y cuando te cuentan de aventuras, hablan tan rápido que se comen palabras, se suben a la mesa, los atropella la gente, la ingenuidad, pero ellos siguen cantando y tarareando la felicidad de la vida; se vuelven locos con los detalles más inesperados, fácil se camuflan entre los niños y la esperanza; cuando algo les enoja mucho, hacen berrinche en su ansia de cambiarlo y aunque ubican el problema, no les acoge pues se les resbala el coraje y siguen su andar con el pelo alborotado y las decisiones bien puestas.
En sus bolsillos traen colores, confeti y acertijos, van en su andar como hechizándolo todo, son seductores, siempre alguien les acompaña, pero pocos les aguantan el paso; coleccionan juguetes, amuletos, caprichos y trucos de magia; a veces escarban para encontrar estrellas, ellos juran que están ahí, ya bien cerca del otro lado; obsesionados y tercos no miden de extremos, te invaden con su sombra, te llenan de escarcha, de asombro y hasta de ternura pues se les desborda la fe y si les permites, te cuentan los lunares, los infinitos deseos, encuentran las posibilidades en tus puntos ciegos; te aturden de tantas emociones colapsadas, confunden de tanto preguntar, de argumentos contrapuestos y se ríen, siempre se ríen hasta de ellos mimos, con los calcetines holgados y las uñas rotas te retan al imposible, saben de historia, mitos y versos; te aplauden hasta que bailes y se te salga el espanto, las dudas o las ganas escondidas de ser o hacer ; te besan el plexo solar y te embisten en su cosmos, casi jurarías que detienen el tiempo y si les pones atención, siempre se les crecen los ojos, cuando les dejas ver a través de los tuyos.
PS